Todo sobre el cinturón de seguridad para embarazadas

Un día eres joven y, al siguiente, esperas a que llegue el finde sólo para poder dormir en vez de salir de fiesta. Y al despertar, abres Instagram y ves que… ¡sorpresa! Una de tus compañeras del instituto ha tenido un hijo. Puede que actualmente ni te lo plantees, pero si tú o alguien de tu entorno va a ser madre, es importante multiplicar las medidas de seguridad. Y uno de los grandes peligros del S. XXI son los accidentes de coche pero, ¿es obligatorio el cinturón de seguridad para embarazadas?

La confusión es entendible, y mucha gente piensa que no, ya que hasta 2006 el Reglamento General de Circulación no obligaba a las gestantes a usar cinturón. Actualmente deben llevarlo como cualquier otra persona, aunque es importante que lo coloquen de forma correcta: la banda diagonal ha de ajustarse entre el hombro y el esternón, sin que roce el cuello ni se sitúe sobre los senos. La banda horizontal debe colocarse por debajo del abdomen, lo más alejado posible del vientre.

Los médicos también avalan el uso del cinturón de seguridad para embarazadas, pero con algunas indicaciones, ya que hay dos momentos del embarazo en los que hay que tener un cuidado especial:

    • Durante el primer trimestre el líquido amniótico todavía es escaso y un golpe puede provocar que la placenta se desprenda y cause hemorragias en el útero.
    • En los tres últimos meses, debido a las dimensiones del abdomen, un frenazo brusco puede adelantar el parto o causar traumatismos en el feto.

Cómo elegir el cinturón de seguridad para embarazadas perfecto

Aun con todo lo visto, el cinturón de seguridad normal no es el más indicado para las embarazadas, por lo que la DGT recomienda hacer uso de dispositivos específicos. ¿Pero cómo debe ser este cinturón de seguridad para embarazadas?

Lo más importante es que cumpla con dos requisitos básicos: seguridad y comodidad. Por un lado, debe estar homologado y haber sido debidamente testado, pero de nada sirve esto si la madre no se siente a gusto mientras hace uso del cinturón, sin presión en la barriga.

Pese a la indudable necesidad de usarlo, hay embarazadas a las que les sigue resultando molesto utilizar el cinturón. En tal caso se puede recurrir a algunos de los productos homologados que se comercializan en el mercado. Los más utilizados son los adaptadores de recorrido del cinturón, bien con cintas ajustables al asiento o con ganchos que mantengan la banda inferior en la parte baja del abdomen.

También se puede optar por chalecos especiales para embarazadas, que ofrecen sujeción extra en ambas bandas del cinturón, garantizando en todo momento una correcta colocación del cinturón de seguridad.

Otra opción es usar un cojín de seguridad, que se trata de un fino cojín fijado con un simple sistema de correas al asiento y que incorpora una tira que sujeta la banda inferior del cinturón, impidiendo que se mueva y asegurando una posición correcta en todo momento.

Por si todo esto te parecía poco, no olvides que no utilizar el cinturón de seguridad para embarazadas conlleva una multa de 200 euros. Y una vez que nazca el bebé, deberá viajar en coche utilizando un sistema de retención homologado hasta que alcance 1,36 metros. ¡Ah, y recuerda compartirlo en Instagram para alegrar la mañana del domingo a tus contactos!