Tintar las lunas del coche ¿cuándo pasan la ITV?

En los últimos años se ha incrementado el número de vehículos con lunas tintadas, convirtiéndose en algo habitual en nuestras carreteras. Ya sea por estética o por cualquier otro motivo, lo cierto es que hay que tener en cuenta una serie de elementos para que cumplan con la normativa vigente y puedan superar la Inspección Técnica de Vehículos.

¿En qué consiste el tintado de lunas?

El proceso de tintado de lunas no es más que la aplicación de una lámina oscura sobre el cristal del vehículo. El objetivo es ganar un extra en protección contra la radiación solar con filtros adicionales frente a rayos UVA. Aunque también hay usuarios que deciden tintar las lunas por motivos estéticos y también por privacidad.

El tintado brinda además mayor seguridad en caso de impactos en los cristales. Sin embargo, hay que tener en cuenta que los cristales de un vehículo ya cuentan con lunas tintadas de fábrica, aunque esta capa tiene un tono muy leve y verdoso. En este sentido, a nivel técnico, lo que conocemos como tintado en realidad sería laminado.

niño asomándose por la ventana tintada del coche

¿Puedo tintar todas las lunas de mi coche?

La respuesta es no. La ley es clara y determina que está prohibido tintar las lunas delanteras, es decir, ni el parabrisas ni los cristales del conductor y copiloto. Aplicar una lámina en las lunas delanteras conllevaría multas de 36 a 150 euros, según la localidad. Con lo cual, para evitar un disgusto innecesario, ten en cuenta que no se puede tintar las lunas delanteras.

Lunas tintadas e ITV, ¿qué debo tener en cuenta?

Hay una serie de requisitos legales que deben acompañar la instalación de láminas sobre los cristales, en concreto, son:

– Certificado de homologación expedido por el fabricante de las láminas.
– Información cumplimentada por parte del taller instalador.
– Todos los cristales deben tener sello, con pistolas de arena, pegatinas o leyendas.

Desde hace algunos años, ya no es necesario pasar la ITV después de haber tintado las lunas debido a que no se considera una reforma importante en el vehículo, ni tampoco es obligatorio que se incluya en la ficha técnica del mismo, según recoge la Orden ITC/1992/2010, de 14 de julio. Sin embargo y para evitar disgustos, siempre se debe llevar la documentación que te aporta el taller junto con la del coche.

Puede darse el caso de que pidan el Certificado de Industria de tu lámina, además de que lleves los sellos correspondientes en cada cristal. No llevar esta documentación, en caso de un control rutinario, supone una multa de 200 euros. Estos mismos elementos (certificado y sellos) serán los que revisen en la Inspección Técnica de Vehículos. Si lo anterior está en orden, no tendrás problema alguno.