¿Sufres amaxofobia? Consejos para superarla y ser el ‘king’ de la carretera

Después de tener el teórico aprobado, tienes en mente unos planes fantásticos con tu coche, ¡viajar con independencia es genial! La vida te sonríe hasta que llega tu primera clase práctica… y, sin saber por qué exactamente, te entra un miedo increíble al conducir.

Aunque no lo sepas, este estado tiene un nombre: amaxofobia. Somos conscientes de que es complicado superarla, pero siguiendo una serie de pasos, podrás decirle “¡bye, bye!” y conducir sin ningún tipo de temor.

¿Qué es la amaxofobia?

Es lógico que sientas cierta ansiedad al principio de la conducción, ya que un mundo completamente desconocido se abre ante ti. Ten en cuenta que a todos nos ha costado habituarnos al coche nada más sacarnos el carnet, pero luego es como montar en bicicleta (eso sí, siempre hay que tenerle cierto respeto a la carretera).

Aunque te de cierto reparo, no debes paralizarte ni pensar negativamente, simplemente debes tener en cuenta la independencia que te va a dar y lo cómodo que vas a viajar a partir de ahora. Y es que la amaxofobia no es solo tener miedo a la acción de conducir, también es pensar en todo lo malo que puede ocurrir en la carretera (accidentes, golpes, errores por tu parte, que tus amigos no confíen en tu forma de conducir…), sufrir ansiedad, mareos, etc.

Consejos para acabar con la amaxofobia

¡STOP pensamientos negativos! Si lo piensas y te agobias, al ir por la calle también te puede caer una maceta, un rayo, un balcón, un avión o puedes tropezarte y estrangularte con la correa de un perro. Sí, existe la posibilidad, pero ¡es mínima!

¡Toma nota! El primer paso para superar la amaxofobia es mejorar tu autoestima y fortalecer la opinión que tienes de ti mismo. La base de este problema es inseguridad y la única forma de evitarla es cambiar tu forma de pensar y confiar en tu criterio y tu forma de conducción.

Para superarla, puedes practicar terapia cognitivo conductual o probar el mindfulness (una manera muy eficaz de mantener a raya a tu cerebro, sin estresarle demasiado). Este tipo de herramientas te ayudarán a dejar atrás el miedo y a esquivar todos esos pensamientos negativos sobre cosas que pueden ocurrirte al volante.

Una vez hayas superado la primera fase, llegará el momento de ¡ponerte al volante sin miedo! Convierte tu coche en un espacio tuyo y disfruta del trayecto. Intenta rebajar la tensión lo máximo posible con música o una buena conversación con tus amigos, pareja o familia.

Si haces caso a estas recomendaciones y te olvidas de los malos pensamientos, verás como muy pronto tu coche y tú seréis inseparables, ¡como uña y carne!