¿Sabes cuáles son los síntomas más comunes de la fatiga al volante?

¿Eres de los que hacen viajes largos sin descansos para llegar antes? Seguramente ya lo sabes, pero conducir muchas horas seguidas puede ser peligroso. La Dirección General de Tráfico (DGT) advierte que la fatiga es la causa de al menos el 20% de los accidentes en carretera. Y como sabemos que lo importante es llegar, te contaremos los síntomas más comunes de la fatiga al volante, para que puedas combatirla y conducir más seguro.

mujer conduciendo con síntomas de fátiga

Factores que potencian la fatiga al volante:

En la mayoría de los casos, el factor principal es conducir muchas horas seguidas sin descanso, pero también existen otros factores ajenos al conductor que influyen en la aparición de la fatiga, como pueden ser la vía, el entorno o el propio vehículo. Conocer estos y otros síntomas de fatiga puede llegar a salvar muchas vidas.
El conductor es el responsable de planificar las paradas y los descansos adecuados. En viajes de larga duración, se recomienda parar cada dos horas y tomarse el tiempo necesario para descansar adecuadamente. Se debe evitar volver a la carretera fatigado, estresado o con prisas. Mantener una velocidad excesiva también puede hacer más cansada e incómoda la conducción, puesto que exige una mayor concentración en la carretera.

Todo aquello que haga de la conducción una actividad más incómoda y exija un grado de atención mayor, puede potenciar la aparición de fatiga al volante, incluidos los factores externos, como pueden ser la vía y el entorno. Por ejemplo, conducir de noche cuando uno no está acostumbrado, o circular por una vía poco conocida. Las condiciones climatológicas también forman parte de este grupo, ya que la lluvia o la niebla densa también dificultan la conducción. Así como las luces del atardecer y el amanecer, que exigen del conductor un mayor esfuerzo de visión.

Los tramos de mucho tráfico pueden someter al conductor a retenciones y paradas continuas, y esa monotonía también puede fomentar el cansancio. Al igual que el estado de la vía, puesto que la conducción puede llegar a ser más difícil e incómoda si el firme no está en buenas condiciones.

El vehículo también se considera un factor externo que motiva la aparición de fatiga. La mala ventilación, una iluminación deficiente o el diseño poco ergonómico del vehículo puede incluso alterar el estado psicofísico del conductor y dificultar su concentración, y con ello, su capacidad de reacción.

¿Cómo afecta la fatiga al conductor?

Bajo los efectos de la fatiga, la capacidad de un conductor para circular puede verse comprometida. El cansancio puede provocar alteraciones en la visión, el oído, los movimientos corporales e incluso en la toma de decisiones. Saber reconocer estos síntomas es importante para llevar a cabo una conducción segura, ya que podremos frenar a tiempo los siguientes efectos:

  • Alteración de la visión: El cansancio puede provocar que la visión se vuelva borrosa y dificulte el enfoque de objetos en el campo visual. Una fuerte fatiga también puede producir ilusiones ópticas como destellos o deformaciones en la carretera. Puede identificarse porque el número de parpadeos aumenta y la sensación de somnolencia provoca que los ojos queden parcialmente cerrados.
  • Alteración de la audición: La sensibilidad auditiva del conductor puede disminuir conforme va aumentando la sensación de fatiga, por lo que se puede llegar a ignorar parte de la información sonora, o experimentar reacciones bruscas ante algunos sonidos repentinos.
  • Alteración de las sensaciones corporales: Generalmente, la fatiga se manifiesta con una sensación de pesadez corporal, que puede ir acompañada de dolores de nuca y espalda, hormigueos e incluso calambres en las extremidades.
  • Alteración de los movimientos: Bajo los efectos del cansancio, los movimientos se vuelven más lentos y menos precisos, lo que puede suponer un factor de riesgo, especialmente a la hora de efectuar alguna maniobra.
  • Alteración del comportamiento: La desgana al volante también puede suponer un riesgo, ya que, acompañado de un estado de ansiedad e irritabilidad, el conductor suele demostrar una conducta menos crítica. Y si se agrava este estado, puede incluso volverse agresivo.
  • Alteración de la toma de decisiones: La cantidad de información que es capaz de percibir y procesar una persona, disminuye conforme se va fatigando. El razonamiento bajo estos efectos es el primer afectado, y esto puede suponer que se incremente el tiempo de reacción considerablemente. Además, es muy común que un conductor fatigado malinterprete las situaciones de tráfico, por lo que puede suponer un gran riesgo para el resto de los usuarios de la vía.

Saber identificar los síntomas de la fatiga es el primer paso. Si también quieres saber cómo evitar los efectos de la fatiga al volante, te recomendamos este post con los mejores consejos de Trendy Drivers. Porque todo conductor prudente, y todo copiloto responsable, deberían ser capaces de identificar estos síntomas y valorar si continuar con el viaje o parar a descansar.