¿Qué son las bandas reductoras de velocidad?

Es muy normal encontrarlas en las zonas urbanas, sobre todo cuando nos acercamos a algún parque o cole. De hecho, seguro que las ves miles de veces sin que, en la mayoría de ocasiones, repares en ellas. Pero, ¿qué son o para qué sirven las bandas reductoras de velocidad?

Cumplir con las normativas de tráfico

A veces a uno le resulta difícil cumplir los límites de velocidad. No lo hacemos adrede y nos pasa incluso a los mejores conductores. Pero, algunas veces, uno se entusiasma y no se da cuenta que va 10 km/h por encima de lo que debía. ¿Te suena? Pues, para estos casos están las bandas reductoras de velocidad. Para recordarte dónde estás y ayudarte a cumplir las normas que tan bien conoces.

Evitar los atropellos en las travesías

Este es el principal objetivo de las bandas reductoras de velocidad. Evitar que ocurran atropellos en zonas con mayor densidad de peatones, como parques, colegios, institutos… A veces resulta difícil anticipar las decisiones de los peatones y lo que van a hacer enseguida, sorprendiendo a los conductores. La existencia de árboles o de otros coches aparcados también puede condicionar tu visibilidad y terminar provocando un accidente. Por eso, las bandas reductoras resultan ser tan importantes y una gran ayuda a la hora de prevenirlos.

¿Funcionan o no funcionan?

Es cierto que ayudan a reducir y cumplir la velocidad en algunas zonas, pero al ser algo que molesta a los conductores, muchos optan por cambiar de ruta y optar por otras calles que no tienen bandas reductoras.

Esta actitud, más allá de ser en cierto modo reprobable, no ayuda a solucionar el problema del exceso de velocidad en zonas especialmente sensibles por la presencia de peatones. De hecho, ese mismo es traspasado a otra zona que no estaba preparada para este flujo, pudiendo generar aún más problemas.

calle con banda reductora de velocidad

¿Es esta la única manera de mejorar el tráfico?

No necesariamente. Hay varios factores que pueden contribuir a la mejora del tráfico, como es el caso del diseño de la calle, el estado del suelo y las características del vehículo. No podemos olvidarnos del papel desempeñado por las autoescuelas a la hora de trasmitir la importancia de la normativa de trafico, además del trabajo de la policía a la hora de asegurar su cumplimiento.

Es cierto que una banda reductora, cuando está puesta en el sitio adecuado, ayuda a mejorar el tráfico. Pero esto no significa que funcione en cualquier lugar. Es decir, no basta con poner una banda reductora de velocidad para que el trafico mejore y que la zona en cuestión se vuelva más segura. Hay que estudiar si la instalación tiene sentido, si es la mejor solución para el problema y, solo entonces, ponerse manos a obra.

¿Cómo se debe pasar una banda reductora?

Seguro que esta pregunta ya te ha pasado por la cabeza, ¿verdad? Pues no le des más vueltas. Hay que conducir bien despacito cuando pasas por una banda reductora. Puede sonar simple y obvio, pero la verdad es que no siempre lo hacemos.

Si pasas por encima a la velocidad adecuada evitarás que tu vehículo sufra daños. Aun así, es probable que tus neumáticos sufran algo de desgaste a lo largo del tiempo. Por lo tanto, un motivo para que les eches un vistazo a cada ‘X’ tiempo.

Ahora que ya sabes para qué son las bandas reductoras de velocidad, no te olvides de seguir nuestras recomendaciones y poner tu granito de arena para mejorar la seguridad de todos… vayas donde vayas.