¿Qué es la seguridad pasiva del vehículo?

Este sistema a menudo se confunde con los de seguridad activa o preventiva, aunque todos tienen la misma importancia a la hora de garantizar, en la medida de lo posible, la seguridad en la carretera.

Cada sistema cumple una función concreta. En primer lugar, los sistemas de seguridad activa son los que se encargan de evitar que tenga lugar un accidente. Mecanismos como el control de estabilidad, el antibloqueo de los frenos (ABS), la iluminación o los neumáticos son los que conforman este grupo.

Los sistemas de seguridad preventiva cumplen una función parecida a los de seguridad activa, ya que son elementos que influyen en el conductor para evitar que llegue a producirse un accidente. Por ejemplo, los sensores que avisan del cambio de carril, los sistemas de frenado pre-colisión automático o los controles para adaptar la velocidad de crucero formarían parte de este grupo. Su función es favorecer la concentración del conductor sobre la carretera.

En el caso de que llegue a producirse un accidente, los sistemas de seguridad pasiva, se encargarán de reducir al mínimo posible los daños ocasionados. Los cinturones de seguridad, el airbag y los reposacabezas son básicos de la seguridad vial que también forman parte de la seguridad pasiva de nuestro vehículo. Aunque también debemos incluir el cristal del parabrisas, el chasis y la carrocería, que funcionan como elementos protectores en caso de accidente.

chica conduciendo con su perro en el asiento trasero

Otros sistemas de seguridad pasiva

Entre los sistemas de seguridad pasiva también se incluyen aquellos sistemas de retención adicionales, que en ciertas circunstancias son obligatorios:

  • Los sistemas de retención infantil: Son obligatorios a la hora de viajar con niños, para garantizar en la medida de lo posible su seguridad. Según la Dirección General de Tráfico (DGT) , deben ser utilizados por todos los niños de altura igual o inferior a 135cm, y deben adaptarse a su peso y estatura. Está demostrado que el uso de estos sistemas reduce en un 75% las consecuencias mortales en los niños, y en un 90% las posibles lesiones tras el accidente.
  • Los sistemas de retención para mascotas: También obligatorios para circular con animales, de estos dependen no solo la seguridad de las mascotas sino también la de los pasajeros. En este grupo se incluyen los arneses, los transportines y la rejilla divisora. Estos elementos suelen ser combinables entre sí y han de adaptarse al peso y tamaño cada animal.
  • Los dispositivos de retención para embarazadas: Las mujeres embarazadas están obligadas a llevar el cinturón de seguridad como cualquier otro pasajero, aunque si resulta incómodo o molesto pueden recurrir a ciertos elementos homologados que se comercializan en el mercado. Los más comunes son adaptadores del recorrido del cinturón, cuya función es mantener la banda inferior en la parte baja del abdomen. Pero también pueden optar por chalecos especiales para embarazadas, que son válidos incluso para las conductoras.

Recuerda que no utilizar estos dispositivos, además de suponer un riesgo para la seguridad, puede suponer sanciones económicas e incluso la pérdida de puntos del permiso de conducir. La multa por no llevar el cinturón de seguridad asciende a los 200€ por pasajero, del mismo modo que el uso incorrecto de los sistemas de retención infantil. Y por cada animal suelto o mal situado en el habitáculo la sanción puede ascender a los 100€ de multa. Si quieres saber más sobre cómo viajar con tu mascota de forma segura, puedes leer este post sobre cómo llevar a tu perro en el coche.

niña en una sillita de coche

Ahora que sabes qué es la seguridad pasiva del vehículo y las consecuencias económicas de utilizar estos elementos de forma incorrecta, te recomendamos que compartas este post para hacer más segura la circulación de todos. ¡Es mejor prevenir que curar!