Normas de seguridad vial para ciclistas

Si has elegido la bicicleta como medio de transporte, ten en cuenta estas 4 normas de seguridad vial para ciclistas con las que sabrás cómo comportarte sobre el asfalto en todo momento.

Son muchas las ventajas que obtienes si decides escoger la bicicleta como medio de transporte, como que dar una y otra vuelta aparcando deja de ser un problema o que en un mundo en el que estar fit está de moda, tú te ejercitas a diario casi sin darte cuenta y, si los trayectos son largos, hasta te ahorras el gimnasio. Además del gimnasio, el combustible es otro gasto que al que ya no tienes que hacer frente y si tu radio de acción es relativamente pequeño, es el transporte con el que llegar más rápido de un sitio a otro en la ciudad.

Eso sí, en el momento en el que decides que ser ciclista es lo tuyo, también debes aprender a comportarte correctamente en la jungla de asfalto, ya no eres un peatón y debes coexistir con el resto de vehículos con los que compartes la calzada y también respetar unas reglas de las que tienes que ser consciente antes y durante tu trayecto en bici. Descubre cuáles son esas normas y conviértete en un experto a los pedales.

    1. NO BEBER ANTES DE SUBIRSE A LA BICICLETA
      Al igual que los conductores de vehículos a motor, a los ciclistas no les está permitido superar la tasa máxima de alcoholemia permitida y deberán someterse a controles si los agentes de Agrupación de Tráfico así lo ordenan. Esta tasa no debe superar el medio gramo por litro de alcohol en sangre y el aire espirado no puede ser superior a los 0,25 miligramos por cada litro.
    2. PEGADO A LA DERECHA DE LA VÍA
      Cuando se circula por zonas urbanas, el ciclista debe aproximarse lo máximo posible a la parte derecha de la vía y, además, si se viaja en grupo no se deben agrupar más que en columnas de a dos, eso sí, en el momento en el que las circunstancias del tráfico se compliquen, se elegirá la marcha en hilera de uno en uno para evitar complicaciones.
    3. SEÑALIZACIÓN DEL CICLISTA
      Al igual que cuando se conduce un coche o una moto, el ciclista debe comprobar antes de incorporarse a la circulación si es o no seguro hacerlo. También está obligado a señalar al resto de los conductores su intención simplemente extendiendo el brazo del lado de la calzada a la altura del hombro. Además, cuando por cualquier circunstancia de deba frenar de forma repentina, se señala al resto de usuarios de la vía extendiendo el brazo a la altura del hombro con movimientos cortos y rápidos de arriba abajo.
    4. RESPETAR LAS SEÑALES DE TRÁFICO
      De nuevo, las señales de tráfico que respetan los conductores de coches o motos también deben ser respetadas por los ciclistas. De esta forma, al aproximarse a una señal de ‘Stop’ o un semáforo en rojo tendrán que detenerse, cuando se aproximen a un peatón deberán cederle el paso y solo tendrán prioridad con respecto al resto de vehículos cuando circulen por vías debidamente señalizadas.