¿Está permitido el uso de auriculares al montar en bici?

“Si te preocupa caerte de la bicicleta, nunca te subirás” afirmaba Lance Armstrong en una de sus frases más míticas. Si lo que te preocupa es la posibilidad de caerte y tener un accidente, no usarás los auriculares al montar en bicicleta -añadimos nosotros-.

Las estadísticas con las que cuenta la Policía Municipal de Madrid ahondan en dicha cuestión, y afirman que ocho de cada diez ciclistas que se mueven por la capital lo hacen escuchando música a través de sus auriculares. Esto es peligroso, ya que son los oídos los que nos alertan ante todas las situaciones de peligro que se encuentren fuera de nuestro campo visual.

No debe olvidarse que, a nivel legislativo, las bicicletas son consideradas un vehículo como otro cualquiera aunque no tengan motor. Esto significa que su conductor ha de someterse a las mismas reglas de tránsito que el resto de medios de transporte, y la normativa dice lo siguiente en el punto 2 del artículo 18 del Reglamento General de Circulación:

«Queda prohibido conducir y utilizar cascos o auriculares conectados a aparatos receptores o reproductores de sonido, excepto durante la correspondiente enseñanza y la realización de las pruebas de aptitud en circuito abierto para la obtención del permiso de conducción de motocicletas de dos ruedas cuando así lo exija el Reglamento General de Conductores. Se prohíbe la utilización durante la conducción de dispositivos de telefonía móvil y cualquier otro medio o sistema de comunicación, excepto cuando el desarrollo de la comunicación tenga lugar sin emplear las manos ni usar cascos, auriculares o instrumentos similares».

Pese a que la cuestión de los auriculares afecta a todo tipo de vehículos, los coches cuentan con radio y algunos cascos de moto tienen sistemas seguros de audio. Las bicicletas, en cambio, al ser especialmente frágiles en la carretera necesitan un sistema de audio seguro, que permita escuchar perfectamente el exterior sin aislarlas.

Sin embargo, hay una solución poco conocida pero muy útil si se quiere montar en bici sin renunciar a la música: gadgets de conducción ósea, ya sean cascos o gafas. Estos aparatos transmiten el sonido a través de los huesos del oído, por lo que es posible seguir escuchando lo que ocurre en el entorno.

Montar en bici con auriculares

Otras prohibiciones para ciclistas

Montar en bicicleta con auriculares no es la única infracción -penada con 200€ de multa, por cierto- que cometen algunos ciclistas. También está prohibido -obviamente- saltarse semáforos, usar el móvil y -bastante poco obvio, al parecer- conducir por la acera y no llevar las luces obligatorias por la noche. Incluso, en ocasiones, es posible ver a algún ciclista pedalear mientras pasea a un perro de la correa.

Hay que tener en cuenta que estas acciones pueden conllevar sanciones. Por ejemplo, aunque los ciclistas se sientan más seguros por la acera, deben ir por los carriles bici o la carretera. De lo contrario, se exponen a una multa de 60 euros. También está prohibido circular con una tasa de alcohol mayor a 0,5 g/l en sangre o 0,25 mg/l de aire. En caso de superarla, podrían enfrentarse a una sanción de entre 500 y 1.000 euros.

Como comentábamos recientemente respecto a los patinetes eléctricos, muchas comunidades han optado por adaptar las regulaciones para ciclistas en cuanto a la obligatoriedad del casco. Lo que dice la legislación en este caso es que es necesario para los menores de 16 años -en todos los casos- y para los ciclistas que circulen por vías urbanas. De no cumplirlo, la sanción podría llegar hasta los 200€.

En definitiva, los oídos de un ciclista deben ir despejados, porque aunque no vaya a ganar Grammy ni a sonar en las discotecas y bares de todo el mundo, la mejor música que puede oír es la de la carretera.