Cuánto aire llevan los neumáticos

Mantener una presión correcta en los neumáticos de tu vehículo no solo hará que estos duren más tiempo, sino que evitarán situaciones de peligro en carretera. Descubre cómo puedes saber si tus ruedas se encuentran en las condiciones óptimas.

Revisar los neumáticos periódicamente para comprobar que continúan en perfecto estado es muy importante para conducir con seguridad. Aunque por norma general la cantidad de aire que llevan se sitúa alrededor de los dos bares y medio, lo cierto es que la cifra realmente fiable es la que encontrarás en la documentación de tu coche, en el tapón del depósito de carburante, en un lateral de la puerta del conductor o en las tablas de presiones del fabricante. Cuando conozcas la presión exacta, debes asegurarte de que tus ruedas se mantienen correctamente infladas cada cierto tiempo y siempre que vayas a hacer un viaje largo.

Para hacerlo, lo primero que debes saber es que la presión se mide con el vehículo en frío, es decir, que no hayas recorrido más de cuatro kilómetros para que el resultado sea fiable. Lo segundo es que si te es físicamente imposible llegar desde tu punto de partida hasta la gasolinera más cercana o a tu taller habitual… la solución consiste en añadirle 0,3 bares a la presión recomendada por el fabricante y medir cómo está la de tus neumáticos en comparación. Eso sí, en cuanto tengas la oportunidad, vuelve a comprobar la presión con el vehículo en frio.

Aquellos que saben que retrasarán la revisión del aire de sus neumáticos hasta que sea inevitable, este mensaje es para vosotros: circular con los neumáticos con un 20% menos de la presión recomendada provocará que duren un 20% menos de tiempo... así que hazle un favor a tu bolsillo y acércate de vez en cuando a comprobar que todo está bajo control.

Además de para el bolsillo, un neumático con una presión inferior o superior a la indicada disminuye considerablemente la seguridad durante la conducción ya que el agarre y la estabilidad del vehículo se verán afectadas. Sabrás que un neumático está más inflado de la cuenta cuando se desgasta más por la parte central que por los laterales y la adherencia a la calzada disminuye; por el contrario, cuando tienen menos presión que la que deberían, se deterioran antes por los lados, se sobrecalientan, duran menos tiempo y gastan más carburante. El resultado en ambos casos es el mismo: la seguridad de todos los ocupantes del vehículo se verá afectada.

¡Atención! Es importante recordar que, aunque tus neumáticos estén inflados con nitrógeno, debes comprobar de todas formas que el inflado es correcto con la misma frecuencia.

En resumen, consulta la tabla de presiones del fabricante de tus neumáticos, acude a comprobar que el inflado es correcto y repite el viaje frecuentemente para evitar desgastes innecesarios – tanto del neumático como de tu cartera – o problemas durante la conducción.