¿Cuánto sabes sobre la contaminación del aire por ozono?

¿Qué tienen en común tu ex, un elefante sobre una cuerda y el ozono? Que los tres son muy inestables. Las ventajas del último elemento sobre los otros dos son que no puede aplastarte ni darte contestaciones pasivo-agresivas. Las contras, que la contaminación del aire por ozono es muy peligrosa -casi tanto como escribir a tu ex a las tres de la mañana mientras estás de fiesta.

 

De hecho, en el ozono se refleja claramente que en el término medio está la virtud. Cuando se encuentra en la estratosfera, nos protege de la radiación solar y permite que exista la vida en La Tierra. Sin embargo, en la troposfera se convierte en un problema cuando su concentración aumenta por el efecto de la contaminación.

 

¿Cuáles son los efectos del ozono?

 

Sus efectos son negativos tanto para la salud como para el medio ambiente. Aunque otros contaminantes son más conocidos, el ozono es uno de los más difíciles de combatir. Según la Agencia Europea de Medio Ambiente, España es el país de la Unión Europea que más ha superado la frontera saludable de este gas, con cerca de 1600 muertes al año.

 

Más allá del número de fallecimientos, el ozono troposférico puede causar melanomas, cáncer de piel o cataratas, así como la disminución de la capacidad pulmonar en hasta un 20% en personas sanas. Además, reduce el crecimiento de las plantas y la productividad de las diversas cosechas.

 

La población que respira aire contaminado de ozono por encima de lo aceptable se duplicó entre 2014 y 2017 afectando a casi 13 millones de personas. Con un país de 47 millones, esto significa que afectó a un 25% de los españoles. Por otra parte, la Organización Mundial de la Salud va más allá, con mediciones más severas, y aumenta la cifra de afectados hasta el 81%.

 

¿Qué podemos hacer para reducir los niveles de ozono?

Como hemos visto, el ozono es un contaminante creado principalmente por la acción humana, especialmente por los coches. Esto significa que son las grandes urbes las más afectadas. Madrid Central supuso la primera medida seria que trataba de atajar esta problemática a gran escala en el territorio español.

 

Si bien es cierto que, según Ecologistas en Acción, la iniciativa supuso un descenso del 20% en la contaminación del centro de la ciudad, la concentración de ozono troposférico no ha cambiado en gran medida. De hecho, 6 de las 14 estaciones que lo miden indicaron superaciones del límite legal (120 mg/m3).

 

Pese a que disminuir estos niveles debería ser responsabilidad de las diferentes administraciones, y en ningún caso debe pretenderse atajarlo desde las acciones individuales, sí que hay una serie de recomendaciones que podemos seguir para combatir la contaminación del aire por ozono:

  • Reclamar información ágil y comprensible, ya que las autoridades ofrecen datos para expertos, pero el gran público no está correctamente informado. Por ley, cuando se superen los 180 microgramos por m3 ha de avisarse a la gente, pero en muchas ocasiones solo se publican notas de prensa los días posteriores.

 

  • Reducir las emisiones contaminantes en el día a día, ya sea caminando, montando en bici, en transporte público o compartiendo el coche. Sobre todo, lo más importante es no coger el automóvil para distancias cortas. Cuando no te quede más remedio, pon en práctica nuestros consejos sobre cómo reducir el consumo de combustible y lograr una conducción eficiente.

 

  • Ahorrar energía, ya sea reduciendo el consumo de electricidad -desenchufando los electrodomésticos por la noche o apagando las luces cuando las habitaciones estén vacías-, mejorar el aislamiento térmico de las casas -para no tener que emplear potencia de más con la calefacción y el aire acondicionado-, o evitar los disolventes orgánicos y los espráis.

 

Por tanto, no puede decirse que el ozono sea bueno o malo. Si te lo encuentras en las capas superiores de la atmósfera, deberías darle las gracias, porque estás vivo gracias a él. Sin embargo, si te lo encuentras en el centro de tu ciudad, huye. Todo depende de dónde te lo encuentres. Igual que un elefante. O que tu ex.