Consejos sobre cómo conducir con lluvia

La climatología adversa representa un verdadero reto para la conducción y en algún momento nos tocará conducir con lluvia. Por eso, os ofrecemos una serie de consejos para hacer frente a la lluvia cuando estéis al volante. Quizá lo más importante sea tener tu coche a punto, no solo para conducir con lluvia, ya debería ser una regla aplicable a todo momento.
Es básico llevar unos neumáticos en perfecto estado, recuerda revisar constantemente el nivel de desgaste y las presiones. Además de conducir con mayor seguridad, tu conducción será más eficiente. También es importante constatar el estado de los amortiguadores y frenos, dos elementos esenciales para tener un control óptimo del vehículo.
Llevar los cristales limpios, por dentro y por fuera, hará que la visibilidad sea correcta. En caso de que el vaho se haga presente, recuerda usar el climatizador, te ayudará a recuperar la visibilidad frontal y lateral, muy necesaria cuando debemos conducir con lluvia. Y no te olvides de encender las luces de cruce para que te vean en todo momento.

hombre conduciendo con lluvia

¿Qué debo tener en cuenta para conducir con lluvia?

Vamos a centrarnos en seis claves que os ayudarán a conducir en condiciones de lluvia con mayor seguridad.

  • Conducción tranquila y suave.
  • Distancia de seguridad.
  • Velocidad adecuada.
  • Frenar con cuidado.
  • Evitar rodar sobre líneas o marcas blancas de la carretera.
  • Seguir la huella del coche precedente.

En cuanto al primer punto, es clave que antes de iniciar tu desplazamiento te sientas cómodo y relajado. Concéntrate en conducir como sueles hacerlo, pero tomando ciertas precauciones adicionales. Está claro que las condiciones no son iguales, por eso es bueno evitar cambios bruscos de dirección y de velocidad conduciendo de manera suave.

La distancia de seguridad será otro de los grandes aliados cuando conducimos con lluvia, debemos aumentarla con el resto de vehículos. ¿El motivo? Sobre firme mojado, el coche necesita mayor distancia de frenado, por eso, se recomienda doblar la distancia de seguridad habitual para contar con mayor tiempo de reacción en caso de frenadas de emergencia.

En relación con lo anterior, mantener una velocidad adecuada en condiciones adversas también jugará a nuestro favor, ya que tendremos mayor margen para realizar cualquier maniobra, especialmente a la hora de frenar o esquivar un charco, irregularidad en el firme o, incluso, a otro vehículo.

Tal y como os hemos recomendado en el primer punto, hay que evitar frenadas violentas. Si se mantiene una distancia y velocidad adecuadas, lo lógico es que, cuando debamos detenernos, reduzcamos la velocidad progresivamente, frenando con sutileza al final para evitar sustos o perder el control del vehículo.

coche pasando por una balsa de agua

La pintura blanca y el agua son una combinación peligrosa cuando conducimos. Debemos tener mucho cuidado en pasos de peatones y en ciertos parkings con el suelo pintado. Por último, otro truco/consejo es seguir las huellas de los coches que van delante, ya que dejan el firme un poco más seco, tu vehículo tendrá mayor y mejor adherencia.

¿Qué es ‘Aquaplaning’?

Es uno de los fenómenos más comunes bajo condiciones de lluvia. Se produce cuando el neumático no logra evacuar toda el agua de un charco o balsa de agua presente en la vía. Esto suele producir una pérdida de contacto y adherencia con el asfalto.

Cuando tengas que conducir con lluvia y debas enfrentarte a esta situación, lo recomendable es tener en cuenta todos los consejos anteriores y anticiparnos, si vemos un charco, reducir la velocidad, nunca frenar y sujetar con firmeza el volante intentando ir lo más recto posible.