Conducir con niebla o escasa visibilidad de forma segura

Antes de comenzar con los consejos para conducir con niebla de forma segura, ¿conoces la diferencia entre niebla y neblina? La única que existe es la intensidad de las partículas, pero para una diferenciación más común y más comprensible se suele expresar en términos de visibilidad, considerándose niebla si el fenómeno meteorológico permite una visión de menos de 1 km y neblina si supera ese km de distancia. 

Ahora que ya tenemos claro el concepto de niebla, debemos aprender a circular de forma segura con este fenómeno, que como problema principal reduce la visibilidad hasta casi la completa falta de la misma en los casos más notables.

El uso correcto de la iluminación del vehículo es el primer paso a seguir para una conducción segura con niebla: queremos ver y que nos vean. El momento adecuado para encender las luces antiniebla traseras llega cuando no vemos las luces de posición de los coches que van por delante de nosotros. En caso de hacerlo antes de tiempo podemos deslumbrar a los demás en carretera. Por supuesto las luces de posición siempre deben estar encendidas.

Además, este consejo se encuentra amparado por la legislación, ya que en el Reglamento General de Circulación, en el capítulo X sobre la «Utilización del alumbrado” se indica que es obligatorio el uso de alumbrado cuando existan condiciones meteorológicas o ambientales que disminuyan sensiblemente la visibilidad, como es el caso de la niebla. La luz antiniebla delantera puede utilizarse aislada o simultáneamente con la de corto alcance o, incluso, con la de largo alcance.

De hecho, la luz antiniebla delantera sólo podrá utilizarse en tramos de vías estrechas con muchas curvas y en calzadas de 6,50 metros de anchura o inferior. Así que no, aunque quede muy racing llevar las luces antiniebla puestas, solo te recomendamos que las enciendas cuando las circunstancias meteorológicas las hagan necesarias.

Siguiendo con iluminación y visibilidad, recomendamos que con niebla el conductor nunca se decante por el uso de las luces largas, ya que se produce un efecto espejo y el haz de luz se refleja, empeorando por lo tanto la visión.

conducción con niebla

Es importante saber que, al disminuir la visibilidad, el tiempo de reacción disminuye, por lo que la velocidad a la que se circula debe ser menor. A ello debemos añadirle que la distancia de seguridad ha de ser mayor y deberemos evitar acciones como adelantamientos o frenazos bruscos para evitar accidentes. La Dirección General de Tráfico tiene una regla de seguridad para los casos de niebla, se llama la regla de las 3V:

Visibilidad = Velocidad = Vehículo delantero

Lo que supondría que si nuestra vista alcanza 50 metros se debe circular a una velocidad de 50 km/h, dejando 50 metros de separación con el vehículo delantero.

Por último, es conveniente tomar como referencia las marcas viales de la derecha de la calzada para evitar así salirse de la vía. También es recomendable circular siempre por el carril derecho.

Todos estos consejos son aplicables a cualquier situación de visibilidad reducida, como puede ser una ventisca o lluvia torrencial, no exclusivamente a situaciones en las que te toque conducir con niebla. En cualquier caso, hay que ser siempre prudente y estar pendiente tanto de la carretera como de los que la transitan, ya que a lo mejor no tienen el mismo cuidado que tú.