Compartir coche a la hora de viajar: pros y contras.

En ocasiones, realizar un viaje tú solo puede llegar a ser muy aburrido… Horas y horas de carretera, la música que llevas la tienes muy escuchada, no se oye bien la radio… Y ahora, ¿qué haces? Pues nada, seguir y seguir hasta llegar a tu lugar de destino.

Pero, ¿sabías que hay una opción para que los viajes sean aún más llevaderos? Si te gusta conocer gente, quizá compartir coche sea una buena alternativa. Es verdad que a lo mejor puede darte cierto reparo al principio, pero luego puede que te encante.

¿Por qué compartir coche a la hora de viajar?

La primera ventaja que tiene compartir coche es que conocerás a todo tipo de personas (jóvenes, adultas, chicos, chicas, etc.), eso sí, no debes tener ningún tipo de prejuicio y abrir tu mente a todas ellas. ¡Seguramente harán tu viaje mucho más ameno! Una buena conversación hará que el viaje se te pase más rápido, así que…¡en un abrir y cerrar de ojos, estarás llegando a tu destino!

¡Stop gastar más en gasolina! Si compartes coche, los gastos de combustible del vehículo serán comunes. Incluso, quizá la gasolina pueda salirte gratis si llevas a muchas personas en tu automóvil. Esta también es una ventaja que no debes pasar por alto.

Además, compartir coche disminuye en gran medida las emisiones de dióxido de carbono al aire, uno de los principales agentes contaminantes. Es evidente que, cuantos menos coches haya en la carretera, menor contaminación. Si compartes coche, ¡contribuirás a mejorar el cambio climático!

Pero, ¿y qué inconvenientes tiene compartir coche?

Como todo en la vida, esto tiene su parte positiva y su parte negativa. Aunque los beneficios de viajar en coche compartido son muchos, también puede haber algún que otro inconveniente…

Por ejemplo, puede que estas personas no sean de tu agrado (excesiva conversación, malos olores, intereses contrarios, mentalidades diferentes, etc.) y quizá el viaje pueda ser mucho más insoportable que si lo haces tú solito.

Si por el contrario, eres pasajero, una desventaja es que tienes que “aguantarte” si no te gusta la música del conductor, o si tiene el aire acondicionado excesivamente fuerte. No olvides que el propietario del coche es el que manda, así que debes ceder si no quieres ser demasiado pesado.

La desconfianza del conductor también puede jugarte una mala pasada. Si conduce mal, deprisa o excesivamente despacio, también puede que el viaje sea mucho más incómodo.

Para terminar, la falta de formalidad también puede echarte para atrás. Por ejemplo, el conductor puede que se haya dormido, se haya entretenido en su casa o puede haberse perdido al recoger a otra persona. Esto repercutirá en tu hora de llegada.

Ahora que ya conoces las ventajas e inconvenientes de compartir coche, ¿tú qué prefieres?