¿Cómo llevar al perro en el coche?

Sistemas de retención para perros en el coche

En España hay cerca de 20 millones de animales de compañía. Esto significa que un 40% de las familias tiene al menos una mascota -aunque tu vecina del quinto suba la media con sus ocho gatos-. Mientras que hay personas que dejan el animal a cargo de terceros cuando salen de viaje, otras optan por llevárselo. Viajar con mascota es muy común, y posiblemente los perros sean las mascotas que más nos acompañan. Pero, ¿sabes cómo llevar al perro en el coche?

Son muchas las personas que desconocen cuál es la forma correcta de transportarlo, y corren el peligro de llevarlo suelto. La regulación es poco clara, pero la multa puede ascender a 100 euros si se viaja de forma inapropiada con el perro. Además de provocar daños al resto de ocupantes del vehículo si hay una colisión al salir disparado, también pueden causarse lesiones al propio animal, o incluso sufrir un impacto mortal.

Por ponerlo en contexto, a una velocidad de 50 km por hora, un animal multiplica por 35 su peso en caso de accidente. En este supuesto, si un perro de 20 kg fuera libre, impactaría con una fuerza de 700 kilos. Otros riesgos de llevar al perro suelto en el coche son que puede distraer al conductor o incluso interferir en su conducción. Si por ejemplo asoma la cabeza por la ventanilla, hay peligro de accidente para el resto de conductores y viandantes por el riesgo de caída.

Todo esto implica que, tanto si se trata de un viaje largo como una distancia corta en la ciudad, hay que emplear sistemas de sujeción segurosal igual que con los niños-. La recomendación del Real Club de Automovilismo de España (RACE), tras varios ensayos de choque son, dependiendo de la talla y el peso del animal, tres soluciones: trasportín, arnés o rejilla divisoria.

Los mejores sistemas para llevar al perro en el coche

  • Trasportín: es el sistema más adecuado para perros de pequeño tamaño y gatos. El lugar ideal para colocarlos es en el suelo, detrás de los asientos delanteros. En caso de colisión, al haber poco espacio para moverse, la energía se absorbe pronto y el habitáculo se deforma poco. Lo que nunca debe hacerse es colocar el trasportín sobre el asiento, sujeto únicamente por un cinturón de seguridad. Si hubiera un accidente, el trasportín destrozaría los puntos de sujeción y la mascota saldría despedida, sufriendo graves lesiones.
  • Arnés: este método de sujeción es el más indicado para los perros que superen los 10 kilos. El arnés se sujeta al cinturón de seguridad del coche, siempre colocado en el asiento trasero. Lo más recomendable es usar uno de doble anclaje, ya que, en caso de impacto, la hebilla del que tiene un único enganche se rompe y la mascota sale disparada contra el asiento.
  • Rejilla divisoria: está recomendada para los perros de mayor tamaño, especialmente en coches familiares con un amplio espacio en el maletero. La rejilla permite a la mascota moverse libremente sin molestar al conductor, pero en caso de accidente, el animal puede sufrir lesiones muy graves. Con perros grandes debería combinarse el uso del trasportín con la rejilla divisoria.

Al margen de la seguridad, hay que tener en cuenta que a algunos perros no les sienta bien viajar en coche, por lo que deberías tener una serie de cuidados especiales como no darle de comer justo antes de salir, llevar suficiente agua, hacer paradas de vez en cuando y tener cuidado al abrir la puerta, ya que puede salir corriendo y ser atropellado por otro coche. Ahora que ya sabes cómo llevar al perro en el coche, recuerda que la seguridad es imprescindible. Él sí lo haría.