Cómo evitar las retenciones de tráfico

Son las ocho de la mañana de un día entre semana. Como de costumbre, coges el coche para ir a trabajar y de camino te encuentras con uno de los problemas más comunes de las carreteras españolas: los atascos. Según el informe anual del TomTom Traffic Index 2016, un conductor puede perder hasta 109 horas cada año en sus trayectos por culpa de estas retenciones. Sin embargo, el principal problema no es la pérdida de tiempo, sino los peligros que pueden ocasionar. Aprender a evitar las retenciones de tráfico de forma segura puede reducir el riesgo de sufrir un accidente.

¿Por qué se forman los atascos?

La DGT distingue ocho causas por las que se pueden producir atascos:

  • El “efecto embudo” a causa de la disminución de los carriles de una vía, lo que provoca la interrupción del ritmo de la circulación.
  • Las incorporaciones de vehículos a la vía exigen, en ocasiones, que algunos conductores tengan que reducir su marcha o cambiar de carril para facilitar la maniobra.
  • Las curvas cerradas que obligan a disminuir la velocidad.
  • Los accidentes o averías de vehículos o elementos de la calzada.
  • El “efecto mirón” que se produce porque un accidente en la calzada o alrededores capta la atención de los usuarios que circulan por una vía, lo que les obliga a disminuir la velocidad.
  • Si la vía acaba en una glorieta, semáforo o ceda el paso.
  • El “efecto tapón”, que consiste en la reducción de la marcha por el estado de la calzada (por pendientes o un trazado irregular) o la presencia numerosa de camiones en la vía.
  • Una conducción agresiva con frenazos y cambios bruscos de velocidad, que obliga al resto de los vehículos a aumentar sus precauciones.

En resumidas cuentas, el comportamiento de los conductores y la capacidad de las vías son las principales razones por la que se producen los atascos. Cuando el número de vehículos circulando se acerca al máximo de la capacidad de la vía, cualquier frenazo o desplazamiento lateral disminuye la velocidad de la marcha. Es, entonces, cuando los coches comienzan a circular más cerca unos de otros, disminuyendo la distancia de seguridad y aumentando el riesgo de producirse un accidente.

Para evitar este tipo de incidentes es fundamental mantener la calma; los nervios solo pueden empeorar las cosas. También es importante respetar y mantener la distancia de seguridad entre vehículos parados, iniciar la marcha de forma pausada y evitar los frenazos bruscos. Aunque la mejor manera de evitar un atasco es adelantarse a él.

Actualmente existen numerosas aplicaciones que permiten a los conductores informarse del estado de las carreteras antes y durante el viaje. Este tipo de aplicaciones muestran incluso rutas alternativas menos congestionadas y calculan el tiempo del recorrido automáticamente.

Google ya ha tomado cartas en el asunto incluyendo estas ventajas en su navegador (Google Maps), que además de la predicción de atascos en tiempo real, calcula el tiempo que se puede tardar en encontrar aparcamiento. Otras aplicaciones, como es el caso de Waze, permiten a sus usuarios proporcionar información al instante del estado de las carreteras, así como avisar de los radares y controles más próximos.

Gracias a este tipo de apps, resulta cada vez más sencillo para los conductores evitar estas retenciones de forma segura y mitigar este tipo de accidentes. Y si además de disminuir los atascos nos planteamos contribuir positivamente al medio ambiente, siempre podemos reducir la contaminación utilizando el transporte público o compartiendo nuestro coche con personas que se dirijan a nuestro destino.

¡Comparte este post y contribuye a evitar las retenciones de tráfico de forma segura!