¿Cómo evitar las caídas en moto más típicas?

El buen tiempo ya está aquí y no hay sensación más agradable que ir en moto, un día de sol, mientras notas el aire en la cara y la temperatura es agradable. Tal vez sean las caídas en moto lo que te echen atrás a la hora de lanzarte a las dos ruedas, así que hoy te traemos una serie de consejos que te permitirán las caídas de motos más típicas.

Antes de entrar en materia, lo primero que debes tener en cuenta es que, sin casco, no hay moto. Así de simple y sencillo. Pero tampoco vale cualquier casco, algo tan valioso como la cabeza de cada uno debe ir protegida por un casco debidamente homologado y que dé todas las garantías en lo que a seguridad y protección se refiere.

Conducción segura en moto

Las caídas en moto

Entre los accidentes de moto que estamos seguros querrás evitar, se encuentran esas caídas de motos que, por ser las más habituales, seguramente te vendrán a la cabeza: las pérdidas de control por exceso de velocidad, los típicos resbalones tras pisar una marca vial con la calzada mojada, esas inoportunas caídas en parado por despistes de todo tipo… Todo ello sin entrar en situaciones en las que el motivo de la caída es la imprudencia del propio motorista, claro.

Algunas de ellas, como las caídas por pérdida de control en una curva, pueden ser inevitables si el motivo se debe al mal estado de la calzada. Aun así, nuestra experiencia sobre la moto nos ayudará siempre a prevenir y a saber reaccionar ante este tipo de situaciones. Además, conocer las señales de tráfico nunca está de más, puesto que nos podrán resultar de ayuda.

En los casos de colisiones por alcance al vehículo precedente, el mejor método de prevención será mantener la obligatoria distancia de seguridad con ese y cualquier otro vehículo. No por conducir una moto podemos ignorar la normativa, tanto en lo referente a las distancias respecto a otros vehículos, como en relación a los límites de velocidad existentes en nuestras carreteras.

Otra de las caídas de motos más habituales son las provocadas por el típico zigzagueo de los motoristas entre el resto de vehículos, ya sea porque estos se encuentren parados en embotellamientos, cercanía a semáforos en rojo, etcétera. Aunque pueda resultar una perogrullada, el sentido común y la precaución son las mejores formas de evitar esas puertas de coche que se abren de repente o esos impactos cuando queremos pasar entre las filas de coches sin darnos cuenta que otra moto circula a alta velocidad por ese mismo ‘pasillo’.

Las colisiones en cruces, intersecciones o incorporaciones son otros de los peligros recurrentes cuando vamos en moto. No olvidemos que conducimos un vehículo considerablemente más pequeño que un coche y que, además, se mueve con una agilidad que puede dificultar su detección a otros conductores si no están especialmente atentos. En estas situaciones, habremos de ser especialmente precavidos y respetuosos con las normas de circulación (nada de adelantar por la derecha), circularemos a una velocidad adecuada y, siempre que sea posible, nos aseguraremos de que somos visibles para el resto de vehículos evitando sus puntos ciegos.

Casco de protección integral moto

Cuando evitas la caída

Pero no solo las caídas pueden ser peligrosas para el motorista. En muchos casos, cuando hemos evitado una situación de peligro y hemos conseguido mantenernos a salvo sobre la moto sin llegar a caer al asfalto, nuestro propio estado de nerviosismo puede convertirse en nuestro peor enemigo.

Ante estas situaciones y mientras la adrenalina sigue a tope, debemos saber reaccionar antes de que el susto inicial pueda convertirse en pánico que nos atenace e impida seguir con nuestro trayecto o incluso puede llegar a hacernos rechazar directamente la conducción de motos.

Nuestro primer paso deberá ser el intentar tranquilizarnos lo antes posible, llegándonos a parar unos minutos si lo vemos necesario. Para ello, es recomendable que apartemos de nuestro pensamiento el percance que hemos estado a punto de sufrir y, una vez nos hayamos sosegado, prosigamos con normalidad nuestro trayecto.

Una vez hayamos llegado a nuestro destino, será el momento de hacer un repaso a lo sucedido, paso por paso, haciendo especial hincapié en las causas, cómo podemos evitarlas en el futuro y, si hemos cometido algún error, haciendo la autocrítica que nos permitirá evolucionar como motoristas y ser mejores en el futuro. Además, siempre será recomendable que esta labor de análisis de la situación la compartamos con alguna persona de nuestra confianza, puesto que nos ayudará con un punto de vista objetivo.

Ahora, que ya te hemos dado algunas claves para evitar las caídas de motos más típicas y qué hacer en aquellos casos en los que te hayas librado ‘por los pelos’, llega el momento de que te pongas el casco, la chaqueta y pantalón con protecciones, y salgas a disfrutar del buen tiempo y las curvas sobre tu moto. ¡Buen viaje!