Agudeza visual mínima necesaria para conducir

La vista es un elemento básico que todo conductor debería cuidar. Tanto para su propia seguridad como para la seguridad de otros usuarios de la vía, existe una agudeza visual mínima necesaria para conducir. De hecho, el cuidado de la vista es una de las 11 Golden Rules que propone la Federación Internacional de Automovilismo (FIA), con las que se busca reducir las muertes en carretera y mejorar la seguridad de los conductores.

Cuando hablamos de “agudeza visual” nos referimos a la capacidad para detectar y distinguir algunos detalles en determinadas condiciones de iluminación. A medida que la agudeza visual de una persona empeora, el sujeto comienza a tener una visión más borrosa de su entorno, lo que dificulta su percepción de los objetos. Esto lógicamente afecta a la seguridad en la conducción. Por eso, el Reglamento General de Conductores establece que, en España, la agudeza visual mínima para conducir es de 0,5 para conductores particulares y de 0,8 para profesionales.

Para los conductores con problemas leves de visión que habitualmente lleven gafas, es obligatorio llevarlas durante la conducción -junto a unas gafas de recambio-, así como realizar los tests de agudeza visual también con ellas. De no llevarlas, estarían incumpliendo una norma recogida en el Reglamento General de Conductores, lo que podría suponer una sanción de hasta 300€.

gafas en salpicadero de coche

Test de agudeza visual para el carnet de conducir

El 90% de la información que recibimos al conducir nos llega a través de los ojos. Por lo tanto, es de lógica que cualquier problema ocular puede aumentar la peligrosidad en la carretera, ya que calcularemos mal las distancias o las formas de los obstáculos, sufrir deslumbramientos o ser incapaces de conducir en condiciones adversas. Por este motivo, antes de obtener o renovar cualquier licencia para conducir, es fundamental pasar por una correcta evaluación de la vista, que deberá realizar siempre un profesional cualificado.

En este tipo de evaluaciones se comprueban fundamentalmente tres aspectos: la agudeza visual, la sensibilidad al contraste y el campo de visión. En algunos casos también puede realizarse una evaluación de la visión cromática, para asegurar que no exista una ceguera parcial a determinados colores, como en el caso de las personas daltónicas.

Por el bien de la seguridad vial, estas revisiones oculares deben realizarse con cierta frecuencia. Para los conductores que utilizan normalmente gafas o han tenido problemas previos de visión, es importante acudir a estas revisiones anualmente, ya que los cambios de los niveles de la agudeza visual pueden desarrollarse con mayor rapidez que en personas de visión sana. La edad también es un factor atenuante que afecta a las capacidades de visión de todos los conductores, sin excepción.

Existen otros problemas de visión en la conducción que ya no dependen de nuestras capacidades visuales, sino de las propias circunstancias. Si quieres saber más, te recomendamos leer este artículo en el que te explicamos qué es el ángulo muerto del coche y cómo solucionarlo. Y recuerda que la seguridad en la carretera es responsabilidad de todos los conductores, no olvides asegurarte periódicamente de que tú también tienes la agudeza visual mínima necesaria para conducir.