5 consejos para conducir con hielo

Winter is coming! Poner ojo avizor para encontrar un objetivo y tirarle la bola de nieve más grande en todo el gepeto, (casi siempre a un herman@ en el caso de tener), hacer muñecos de nieve en la entrada de tu casa o simplemente disfrutar de la época navideña con la familia. Son algunas de las cosas más características de esta estación.

rueda con cadenas de nieve

Pero, ¿cuál es el mejor plan de todos? Por ejemplo, realizar un viaje hacia la montaña para disfrutar de un finde de esquí. Para ello debemos tener en cuenta que, cuando estamos a una mayor altura, podemos encontrarnos la carretera cubierta de hielo.

Pero… ¡STOP!, conducir con hielo reduce la adherencia de nuestros neumáticos a la carretera. Por ello, desde Trendy Drivers recomendamos el empleo de neumáticos de invierno y otros consejitos que te ofrecemos a continuación para conducir en estas circunstancias:

  1. Prestar atención a las zonas húmedas y sombrías: estas zonas acumulan una mayor cantidad de hielo.
  2. Conducir despacio y realizar maniobras suaves: hay que respetar en mayor medida las distancias de seguridad y frenado con los demás vehículos.
  3. Condicionar el vehículo: mantener las luces de posición siempre encendidas para lograr una mayor visibilidad de la carretera y ser visible a los demás usuarios.
  4. Neumáticos de invierno: disponer de este tipo de neumáticos reduce considerablemente la probabilidad de sufrir un accidente en estas condiciones.
  5. Revisión del coche: realizar una puesta a punto del vehículo para comprobar que todo funciona correctamente.

Riesgos de somnolencia por medicamentos

 

En una situación normal podemos encontrarnos con diferentes riesgos, como sufrir somnolencia al volante, pero si además le añadimos tener que conducir con hielo la cosa se pone un tanto complicada.

Según la Dirección General de Tráfico (DGT), la somnolencia provoca principalmente las siguientes alteraciones: “a) incrementos en el tiempo de reacción, b) menor concentración y más distracciones, c) más lentitud y más errores en la toma de decisiones, d) alteraciones motoras y comportamientos automáticos, e) aparición de micro sueños, f) alteraciones sensoriales y perceptivas, y g) cambios en tu comportamiento”.

Si la somnolencia es producida por ingerir medicamentos, los efectos anteriores son más intensos por lo que tenemos una menor capacidad para controlarlos, y es recomendable no conducir con hielo bajo estos efectos.

Reducción de la capacidad de reacción

La capacidad de reacción y distancia de reacción son cosas diferentes. La capacidad de reacción es la capacidad que tiene el conductor para darse cuenta de un peligro y la distancia de reacción es la distancia que recorre el vehículo cuando transcurre el tiempo de reacción.

El tiempo de reacción medio de un conductor oscila entre 0,5 y 1 segundo. No obstante, este puede verse modificado dependiendo de las condiciones en las que se encuentre el conductor, como son su edad, la experiencia, el sueño, el estado de ánimo, la temperatura del vehículo y otras actividades como mirar el móvil o cambiar la música.

Como hemos comentado anteriormente, la distancia de reacción, son los metros que recorre el vehículo hasta el obstáculo, por lo que la capacidad de reaccionar del conductor aumentará cuando se vea afectada por alguno de los factores.

En el caso de conducir con hielo, y teniendo en cuenta los consejos que os propusimos al principio de este artículo (recordamos: “hay que conducir más despacio…”), la capacidad de reacción ante una posible situación de emergencia ha de ser mayor a la de una situación sin hielo o nieve. Recuerda poner en práctica nuestros consejos para ese finde de esquí que te espera este invierno y no lances muchas bolas de nieve