10 consejos para medir la presión en los neumáticos

Seguramente, en más de una ocasión, en tu coche se ha encendido una lucecita avisando de que la presión de alguno de tus neumáticos en insuficiente, pero sinceramente, no tienes ni idea de cómo medir bien la presión de tus ruedas, ¿verdad? ¡No te preocupes! mucha gente está igual de perdida que tú a la hora de medir la presión de los neumáticos de su automóvil.

¿Tengo que modificar la presión según la carga? ¿Qué peligros puede haber si no llevo una presión adecuada? ¿Cada cuánto tengo que comprobar esta medida? ¡No temas! En este artículo te vamos a dar una serie de consejos para que aprendas a medir la presión de los neumáticos de tu vehículo correctamente y estamos convencidos que no tendrás ninguna duda a partir de ahora. ¡Toma nota de todas estas recomendaciones!

  1. Antes de nada, debes conocer la presión aconsejada por el fabricante de tu vehículo, ya que cada marca aconseja una presión para cada modelo de vehículo y dimensión de neumáticos que monta. Dispones de esta información en el manual de instrucciones de tu coche. Este es el primer consejo que debes tener en cuenta y que no debes pasar por alto.
  2. La presión de los neumáticos es diferente si el vehículo circula con una sola persona que si va con los 4 ocupantes y sus respectivas maletas. Estos datos para condiciones de conducción normales y para el vehículo con carga (con todos los ocupantes y el maletero completo) también vienen indicados en el libro de instrucciones.
  3. No olvides esta regla: la presión de los neumáticos se mide en frío. Es decir, esto significa que tu coche no tiene que haber recorrido muchos kilómetros previamente. Se recomienda como máximo haber recorrido solo 4 o 5 kilómetros.
  4. ¡El manómetro será tu mejor aliado! Este aparato te ayudará a medir la presión de los neumáticos de una manera sencilla y precisa. Si no dispones de uno, cualquier especialista de neumáticos o estación de servicio dispone de esta herramienta de medida.
  5. Una vez que tengas claros estos pasos, al llegar al servicio de neumáticos o a la gasolinera, para el motor de tu coche y echa el freno de mano.
  6. Quita los tapones de todas las válvulas de las ruedas (los de la rueda de repuesto también) y asegúrate de guardarlos en una zona segura para no extraviarlos.
  7. Conecta la manguera del aire en los pitorros de cada válvula. Confirma que la manguera entra hasta el fondo del pitorro y mira la presión que indica el manómetro. Verifica que el aire penetra correctamente en el neumático y ajusta la presión del manómetro a la presión aconsejada por el fabricante del vehículo.
  8. Asegúrate que la presión del manómetro de aire coinciden con la presión de neumáticos recomendada por el fabricante de tu vehículo.
  9. Intenta comprobar la presión de todos los neumáticos al menos una vez al mes y siempre que vayas a realizar un viaje largo. Si notas que la presión de alguna rueda cae en picado, procura llevar tu vehículo a tu taller habitual, es probable que este problema se deba a un pinchazo con un pequeño clavo que no se ve, a un mal ajuste con la llanta o algún problema en la válvula.
  10. Comprueba siempre en qué estado está tu rueda de repuesto (vigila que no esté cuarteada, desgastada o muy, muy envejecida, cristalizada), ya que ésta te puede ayudar en caso de algún imprevisto. Si no llevas rueda de repuesto, asegúrate de llevar un kit reparapinchazos para estar preparado en cada momento ante un pinchazo o pérdida de presión.

Debes saber que, si tu coche tiene una presión insuficiente, los neumáticos se desgastarán más rápido al calentarse más. Asimismo, también puede existir el peligro de desllantar y puede haber un mayor riesgo de sufrir aquaplaning (deslizamiento del coche que se produce cuando los neumáticos no se adhieren correctamente al asfalto a causa del suelo mojado). Además, aumentará el consumo de combustible en gran medida si están desinflados.

Por otro lado, una presión excesiva reduce la vida útil de los neumáticos del vehículo, disminuye la adherencia al suelo y el control del coche por parte del conductor se verá dificultado en mayor grado.

Como puedes comprobar, la presión correcta de los neumáticos es esencial para la seguridad vial, para la conducción y para el buen mantenimiento de los neumáticos y de tu vehículo. Recuerda cada uno de estos consejos para lograr una conducción segura, cómoda y sin riesgos innecesarios.