8 trucos para cuidar tu motor diésel ¡y que tu coche te dure muchos años!

El motor es quizás la parte más importante de tu coche, por eso hay que cuidarlo para evitar que se estropee y te dure muchos años, y así, no tener que gastarte un pastizal en reparaciones, porque una avería en los motores actuales puede ser muy cara. Por eso, hoy te traemos ocho consejos para que te evites algún que otro disgusto. Así que, presta atención, toma nota y, sobre todo, aplíca estas indicaciones.

Sigue el plan de mantenimiento

Cuando compras el coche, viene con un libro de mantenimiento donde se especifica cuándo se debe realizar cada revisión y qué tipo de aceite y de repuestos debe utilizar en concreto ese modelo. Estas indicaciones hay que respetarlas y hay que utilizar siempre los productos que te aconsejan para evitar sufrir averías.

Cuidado con las pendientes, ¡no pares de repente!

Si subes una pendiente, nunca apagues el motor de repente, ya que el aceite puede acumularse en la turbina y, debido al calor generado, puede carbonizarse, algo que podría romper el turbo y causarte una avería en la carretera bastante costosa…

Vigila el nivel de aceite

Cuando el nivel del aceite está muy bajo, hay muchas probabilidades de que el motor sufra algún daño, pero cuidado, tampoco hay que pasarse de la raya, pues el aceite en exceso tampoco es bueno. ¿Lo mejor? llevarlo en un término intermedio. Por ello, hay que revisar todos los meses el nivel de aceite. Es muy importante que a la hora de comprobar el aceite el coche esté frío y en un lugar llano.

Espera a que el motor se caliente

Si el motor está frío, lo mejor es esperar unos 10 segundos antes de comenzar a circular, sobre todo en invierno. Con ello, te aseguras que el aceite haya comenzado a lubricar todo el motor.

Tampoco es recomendable acelerar a tope, ya que el desgaste interno de las piezas del motor se aceleraría y, con ello, se reduciría su vida útil.

¡A limpiar!

Limpiar el motor externamente es también una labor de mantenimiento que no debes descuidar. Al circular, especialmente si lo haces por zonas rurales, muchas partículas se incrustan en el motor y esto provoca que no se pueda disipar el calor de forma adecuada y que el funcionamiento del motor no sea del todo bueno.

Cuidado con donde echas combustible

Evita echar gasolina en estaciones de servicio que muestren un nivel bajo de mantenimiento de sus tanques, aunque sea más barato. Lo mejor es cargar en estaciones de servicio nuevas.

Evita también echar gasolina si en la estación se está descargando combustible de la pipa abastecedora o acaba de hacerlo. Es conveniente repostar después de que haya pasado una hora de que el camión cisterna finalizó el rellenado de los tanques de la estación. No esperar este lapso de tiempo y rellenar tu vehículo, provocará una mezcla con impurezas y humedad del carburante, por lo que el sistema de inyección se podría averiar.

Presta atención a las revoluciones por minuto

Circular con el motor por debajo de 2.000 rpm y acelerar sin reducir de marcha produce dos problemas a medio plazo. Por un lado, se genera mayor carbonilla en la combustión, algo que acorta la vida de la válvula EGR (se atasca y el motor va perdiendo fuerza). Por otro, las partes internas del motor sufren más desgastes prematuros y dan lugares a mayores vibraciones.

Ojo con el biodiésel

Según los expertos, el biodiésel contiene más humedad que el gasoil de origen mineral, y esto aumenta el riesgo de sufrir averías en el sistema de inyección, lo que provocará una falta de rendimiento importante. De hecho hay algunas marcas como por ejemplo Seat, Volkswagen o BMW que prohíben el empleo de biodiésel en sus coches.

Siguiendo estos sencillos consejos, además de una conducción eficiente y correcta, el motor te durará toda una vida (o por lo menos muchos años) y tu bolsillo te estará muy agradecido por evitarle excesivas averías.