¡Conoce cómo afectan los efectos de las drogas a la hora de conducir!

¿Cuál es el mejor estado para conducir? Sin duda, no estar drogado, cansado ni borracho, sino ¡despejado, lúcido y atento! Si todos aplicásemos estas condiciones, conducir sería algo seguro y todos felices. Pero, ¿qué pasa en las carreteras? Pues que muchas veces hay accidentes que en su mayoría se han provocado porque el conductor estaba en un estado inadecuado…

Si hablamos de números, el 40% de los conductores fallecidos en la carretera en 2016 presentaban sustancias psicoactivas en su organismo en el momento de su muerte (datos de la DGT). Una barbaridad, ¿no? Por eso, hoy vamos a hablarte de los efectos de la drogas en la carretera para que seas consciente del gran riesgo que pueden llegar a tener.

Lo primero que debes conocer es que hay tres grandes grupos para clasificar las drogas: las depresoras, las perturbadoras y las estimulantes, cada una de ellas afecta de una forma diferente al sistema nervioso.

Drogas depresoras: excesiva relajación

Este grupo está formado por el alcohol, los derivados del opio (heroína, morfina y metadona) y fármacos para la ansiedad y para dormir.

<p<Generalmente, bajo el efecto de estas drogas, las funciones del sistema nervioso central se ven reducidas y, por tanto, disminuye la actividad corporal. La percepción de la realidad se verá alterada en gran medida. Una de las consecuencias más comunes es distraerse o quedarse dormido al volante.

Debido a que la actividad nerviosa baja, el tiempo de la toma de decisiones se verá afectado y los movimientos serán más lentos y torpes.

Las drogas estimulantes y su alteración corporal

A diferencia de las anteriores, éstas incrementan el funcionamiento habitual del cerebro y provocan un estado de activación inusual en el cuerpo. La drogas estimulantes se dividen en tres grupos: los estimulantes mayores (anfetaminas, la cocaína o el speed), las menores (el tabaco) y las xantinas (la cafeína y la teína).

Generalmente, estas sustancias hacen que la persona que las ha consumido esté más activa e inquieta, lo que puede provocar un comportamiento impulsivo, disminución de la sensación de fatiga y la no percepción del riesgo. Vamos, que te crees un Dios. Todo esto dará lugar a un comportamiento peligroso al volante.

La gravedad de las drogas perturbadoras

Por último tenemos las drogas perturbadoras, las que alteran peligrosamente el funcionamiento del cerebro, provocando diferentes efectos en función del tipo de droga. Dentro de este grupo destacan:

  • Los alucinógenos (como el LSD, la mescalina o el peyote).
  • Los derivados del cannabis (como el hachís o la marihuana).
  • Drogas de síntesis (como el éxtasis o el MDMA).

Cuando la persona consume este tipo de drogas, la percepción y la atención se ven gravemente alteradas, por lo que será más difícil interpretar la realidad.

Estas alteraciones también afectan al pensamiento, por lo que pueden llevar a tomar decisiones incorrectas y a meter la pata. Además, los reflejos se verán disminuidos en gran medida. Estas drogas son quizás las peores, pues con una pequeña dosis los efectos ser muy grandes.

Sabiendo todo esto sobre los efectos de las drogas, piénsatelo no solo dos veces, ¡sino tres y cuatro antes de consumir y conducir!

Así que, en caso de haber consumido (aunque solo sea un poco), evita conducir, no solo para evitarte males a ti mismo, sino a todos los conductores y peatones. Ten siempre en mente que estas situaciones te van a proporcionar una sensación de control, pero es falsa, en ese momento tienes de todo menos control…