¿Cuál es la mejor forma para aprender a conducir un coche?

Probablemente, todos nos hemos quedado embobados con la destreza con la que nuestros padres conducían por las carreteras y, siempre hemos soñado con hacerlo cuando fuésemos mayores, pensando que solo era cuestión de mover el volante de un lado a otro, ¡qué ingenuos! ¿Quién no ha soñado desde pequeño con tener un coche y conducirlo a toda velocidad mientras el viento golpea su cara y le despeina el pelo?

No es que sea difícil, ni imposible, pero conducir un coche no se puede hacer de la noche a la mañana. Paciencia y práctica son los aspectos básicos. Pero hace falta más que eso. Así que, ¡presta atención a este artículo y toma apuntes!

Para conducir bien debes…

Saberte la teoría. Lo primero es, sin duda alguna, empollar y aprobar el examen teórico. Pues antes de ponerse manos a la obra, hay que saber de qué va el tema y tener una idea de lo que se va a hacer.

Sentarte bien. Quizás es algo a lo que no se le da mucha importancia, pero es clave para una conducción segura. Tienes que procurar sentarte de forma que no estés ni muy cerca ni muy lejos del volante, hay que buscar la distancia exacta que permita pisar los pedales flexionando ligeramente la rodilla y sin necesidad de mover la cadera para acceder a ellos.

La espalda tiene que estar perfectamente apoyada en el respaldo de forma que los brazos lleguen al volante sin tener que moverse hacia adelante. Ah, ¡y no olvides el cinturón de seguridad!

Ajustar los espejos. Siempre que vayas a conducir un coche ajeno, ajusta los espejos para controlar mejor el entorno y tener una visión más completa.

Familiarizarte con los elementos del coche. Con el coche apagado, testea todo los elementos y comprueba, por ejemplo, hasta donde bajan los pedales, las marchas, etc. ¡Atención! Hazlo siempre con el embrague para no romper la caja de cambios, no queremos visitar el taller antes de ser conductores…

Tener al lado a una persona que sepa conducir. Además del profesor/a de la autoescuela, también debes practicar fuera de ella. Para ello, procura tener al lado alguien que sepa conducir y que tenga la experiencia y la paciencia suficientes. No confíes en ese amigo tuyo que acaba de sacar el carnet hace unos meses, sino en tu madre, por ejemplo, aunque te ponga de los nervios con sus observaciones quisquillosas.

Conducir en lugares amplios. Aunque parezca lógico, es necesario apuntar que tus primeras prácticas se deben realizar en un lugar amplio y poco transitado. La zonas industriales son las ideales.

Tener los cinco sentidos en alerta. La primera vez que conduzcas en una zona donde transitan coches tienes que estar en alerta y prestar atención a cada detalle de tu alrededor. Tus movimientos serán lentos y muy estudiados, algo lógico porque tendrás que hacerlo de memoria (hay que hacer esto, luego aquello, después esto…).

No olvides que hay que tener cuidado con las distracciones y los dispositivos tecnológicos, es un punto que hay que tener en cuenta desde el principio para evitar males mayores. Hay que evitarlos, están prohibidos.

¡Practicar, practicar y practicar! La mejor forma de aprender a conducir es practicar y practicar, eso es así. Seguramente estarás cansado de escuchar esta frase, lo más probable es que te la hayan repetido desde la escuela, por parte del profesor de mates, de lengua, de inglés… Pero es lo que hay, no nacemos sabiendo. ¡Hay que practicar hasta dominar y aprender a base de errores y aciertos! Es una norma que se aplica en todos los ámbitos de la vida.